SER MALO, NO ES TAN MALO

SER MALO, NO ES TAN MALO

¿Sabías que aprender a ser malo no es realmente malo? ¿Y que inclusive muchas veces puede resultar saludable?

Seguramente debes estar pensando que enloquecí jajaja…. pero como ya te he platicado en otras ocasiones, la nutrición no solo significa lo que llevas a tu plato, si no que también es el nutrir todas las áreas de tu vida.

Un mito común entre las personas que desean tener buena salud es que tienen la obligación de siempre ser “buenos”. Ser “bueno” puede tener un significado diferente para cada personas; pero por lo general, se traduce en seguir las reglas, ser una “buena” persona, padre, amigo, poniendo a TODO el mundo antes que uno, conforme con las normas y comportamientos sociales, y hacer todo a la perfección.

Este impulso de ser “bueno” puede interponerse en el camino de centrarnos en nuestras necesidades y deseos y puede conducirnos a la insatisfacción.

Les voy a contar una pequeña historia de una de mis clientas con las que trabajo en sesiones individuales y ahora está trabajando en el hecho de que ella cree que ser buena es su mayor prioridad. Así que últimamente la he estado entrenando para “ser mala”.

¿Por qué? Porque la gente no es perfecta, y no deberíamos pretender serlo. De algún modo no es auténtico vivir la vida pretendiendo ser tan perfecto. Eso es una real falta de integridad.

Decidimos que mi clienta debería intentar hacer una cosa “mala” cada día. Ser mala está definido como hacer algo que ella crea que no debería hacer. (No la estoy entrenando para robar un banco ni nada parecido).

Está empezando poco a poco y hasta ahora ella decidió como ejercicio borrar correos electrónicos y ha logrado borrar sus correos electrónicos entrantes de dos días sin temor a nada.

El propósito detrás de este ejercicio es ponerla nuevamente a cargo de su vida y no que su sistema de creencias sobre ser buena y llena de integridad, tome el control de su vida. 

No se trata de complacer a otras personas. Se trata de que se complazca a sí misma.

Así que mis preguntas para ti y que te dejo como tarea para que reflexiones ahora son: 

¿Tienes la enfermedad de complacer? ¿Qué significa para ti ser malo?

¿Es acaso quedarse dormido, ignorar el teléfono, evitar el gimnasio o comer chocolate? 

Ya que te hayas contestado estas preguntas con toda honestidad ahora piensa:

¿Cómo puedes agregar una dosis de “ser malo” en tu vida?

Intenta ser un poco malo y más bueno contigo mismo, ya que a veces los más malos de nuestras propias historias somos nosotros mismos.

Recuerda que el ir integrando poco a poco este tipo de hábitos te ayudan a nutrir tu vida de forma integral, y que, pequeños cambios nos dan grandes resultados.

¡Da lo mejor de ti siempre!

Continúa aprendiendo hábitos saludables, de alimentación consciente, a nutrirte de forma integral y a seguir viviendo en conexión a través de mis sesiones 100% personalizadas con planes de alimentación de acorde solo a tus necesidades. 

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